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Arroz con pollo: las 3 cosas que debes saber para que el arroz con pollo te salga a tu gusto

Descubre cómo hacer arroz con pollo para que te quede en el punto perfecto

 

Cuando piensas en esas comidas caseras que reconfortan, el arroz con pollo seguro se te viene a la mente. Este platillo, típico de muchos países en Latinoamérica, es rendidor y muy sencillo de preparar. Aunque tiene ciertos detallitos a considerar al momento de hacerlo que pueden variar el resultado final del platillo. Descubre cómo hacer un arroz con pollo a tu gusto y al de tu familia.

El arroz

Dependiendo de cómo te guste el arroz con pollo, será el tipo de arroz que debes elegir para prepararlo. Por ejemplo, si te gusta que quede bien cremoso lo recomendado es que uses un arroz de grano corto, como el Arborio. Sus granos tienden a ablandarse fácilmente y a pegarse más entre sí. Si en cambio prefieres que el arroz con pollo no te quede cremoso, elige un arroz de grano largo, como el Basmati. Esta clase de arroz no se pega con facilidad y requiere un poquito más de tiempo de cocción.

El pollo

Para preparar el arroz con pollo puedes utilizar muslos de pollo con o sin piel y hueso. La piel y el hueso le dan a la carne un saborcito adicional. Además, la grasa que despide la piel al cocinarse ayuda a que la carne se ponga un poquito más tierna. Si en cambio lo preparas con muslos sin piel ni hueso, cocinarás un arroz con pollo mucho más desgrasado.

La sazón

Un punto esencial para que el arroz con pollo te quede bien sabroso es condimentar cada ingrediente por separado. Primero, sazona el pollo con Knorr® Caldo de Tomate con Sabor de Pollo antes de ponerlo a sofreír. Luego haz lo mismo con las verduras y por último con el arroz, sazonando el agua antes de ponerlo a hervir para que los sabores se fusionen al momento de cocinarse. La ventaja es que con Knorr® no necesitas agregar más condimentos para darle un sabor auténtico a este platillo.

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